lunes, 24 de septiembre de 2012

El crítico literario II

¿Cómo enfrentarse a las respuestas tipo? ¿O al silencio?

Desde que comencé a hablar del crítico literario en el proceso de publicación de nuestras historias, aquí es donde quería llegar. Vayas por el camino de conseguir un agente literario o directamente a la editorial, lo más probable es que te enfrentes a uno de ellos. Por supuesto que este no es infalible y no siempre va a realizar la valoración más acertada de tu trabajo. También —como escritores— los hay excelentes, mejores y peores. No es una tarea fácil. Nadie conoce la receta que ofrece una certeza absoluta sobre qué obras pueden funcionar y cuáles no. Tampoco siempre las mejores obras son las más exitosas. En principio todas tienen posibilidades y también no las tienen. Pero como hablamos de publicar, lo más probable es que tengas que superar el examen de un crítico. Y como todo ser humano, su valoración es subjetiva a sus experiencias, intenciones, creencias y gustos.

Este detalle, muestra que es muy posible que determinados críticos rechacen tu obra y otros la ensalcen.  Parece un problema difícil de solventar.  ¿Lo es? Por supuesto que sí. Es impredecible con quien nos vamos a encontrar. Ahora bien, ¿podemos hacer algo? ¿Cuál es mi propuesta? Mi respuesta es clara: consigue un crítico literario. Sírvete de la herramienta que usa la editorial para valorar la obra. Si consigues el crítico apropiado, te vas a acercar a lo que pretendes. Vas a disponer de la información apropiada. Te va ayudar en muchos aspectos.

En la próxima publicación te voy a explicar por qué. Te voy a argumentar cómo puedes usar esta información. Te aseguro que puedes usarla en muchos sentidos. Te prometo que vas a descubrir detalles de tu obra que quizás hayas pasado por alto. Te garantizo que esto te puede ayudar en algo mucho más importante.

Con más calma —y tiempo— , lo vamos a ver.
Un abrazo.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

El crítico literario

¿Eres autor novel? ¿Deseas publicar? ¿Estás preparado? Mi consejo  —como ya hice ver en la entrada anterior—, es que no te olvides del personaje del crítico literario en este proceso. Dejadme argumentarlo…

Para la editorial o la agencia literaria seria, no es factible leer todos los manuscritos que reciben a diario. Sería un trabajo imposible. Por eso, la herramienta del crítico literario está bastante extendida. Les ayuda —claro que de forma subjetiva—, a que libros de doscientas, trescientas páginas, queden en dos o tres páginas. El crítico literario, a groso modo, hace una valoración de la obra, resume el texto y le muestra las virtudes y sus defectos. Su inviabilidad o sus posibilidades. Por lo tanto, teniendo en cuenta que existen otros factores, como por ejemplo que la obra le interese por el género y el tema que trates, la opinión del crítico, puede hacer que tu obra acabe su carpeta de posibles obras a publicar o en la papelera de reciclaje.

Entonces, si tienes claro que quieres publicar, si no tienes la más mínima duda de que vas a enfrentarte al camino de que tu obra acabe en papel y en manos de multitud de lectores, sin duda, eres valiente. También porque en el fondo —si deseas dar comienzo a esta batalla—, debes ser una persona de gran fortaleza que está dispuesta a enfrentarse a grandes momentos de incertidumbre, noches de desolación y quizás los breves instantes del éxito. Todo es posible. Esto es algo con lo que todos contamos. Y soñamos. Pero debes ser consciente de que la mayoría de personas sucumben en este proceso. La diferencia entre sobrevivir y seguir avanzando, muchas veces no solo se basa en tu talento ni en la calidad ni en el interés que suscita lo que escribes. Más bien se basa en tu capacidad emocional de sobreponerte a un entorno que no está exento —como tantos otros entornos—, de cierta dosis de egoísmo. Y te preguntaras: «¿Por qué egoísmo?».  Yo te responderé porque dentro de toda lógica comercial —que no humana—, al mundo editorial no suele importarle si acabas desesperado o desolado. Tampoco si tu obra —producto de eternas horas de trabajo— acaba en el cajón de la indiferencia o en el perpetuo cubo de la basura. Esto es algo con lo que debes contar antes de enfrentarte a las respuestas negativas-tipo, o a las peores y más habituales: las que nunca llegan.

En la siguiente entrada—ya que se me acabó el tiempo—, hablaré de cómo enfrentarse a ello y lo más importante, cómo utilizar esta herramienta de la que se sirve agente y editor, a tu favor. Es importante.

Un abrazo a todos!!!

¿Desesperado por alcanzar una agencia literaria o una editorial seria? ¿Eres autor novel y sientes que no eres escuchado?


¿Oportunismo? ¿Suerte? ¿Buen karma? Quién sabe…

Existen muchos factores que influyen en que tu manuscrito acabe en la imprenta subcontratada de alguna editorial seria. Muchos. En infinidad de páginas se ha tratado este tema. Se han comentado consejos de cómo lograrlo. Se han detallado estrategias e infinidad de medios por dónde alcanzarlo. Se habla mucho de cómo presentar el manuscrito, de cómo venderlo… Se habla de pulir la obra, de buscar una agencia… Se habla de ser paciente, perseverante… Todo ello está bien. Muy bien. Pero he notado que un personaje importante en esta trama, alguien que de verdad tiene tanta influencia en este proceso, ha pasado a un segundo plano o desapercibido.

¿Sabes de quien hablo? Te aseguro que la cerrilla que puede acabar quemando tu manuscrito, está muchas veces en su mano.

En la siguiente entrada voy a hablar de ello. Creo que te va a interesar.