lunes, 29 de septiembre de 2014

Cambiemos el enfoque


Nadie nos hace caso. Nadie nos escucha. Nos hemos hastiado de buscar una oportunidad en el mundo
literario. Hemos agotado todas las posibilidades, incluso la de tener paciencia. Ahora creemos que es imposible que “yo”, es decir “don nadie”, nos hagan un mínimo caso. Sin duda este momento será el más difícil en el comienzo de un autor que no tuvo suerte con su obra. ¿Es verdaderamente el fin?

No lo es. Depende de ti. Tal vez solo debes cambiar tu enfoque. Si tu sueño es convertirte en escritor o publicar una obra, escribe. No hay más secreto. Aparta a un lado la frustración, la pereza, el cansancio, la apatía. Sigue leyendo y aprendiendo. Escribe a diario si es posible. Sigue dejando a tu imaginación una nueva obra y luego otra. Hay autores que necesitaron escribir diez obras para lograr una oportunidad. Otros cinco. O una. En este momento no sabemos en qué lugar puedas estar tú, pero si no has tenido suerte, tienes que cambiar tu enfoque; que no es otro que cada página que rellenas, cada personaje que creas, cada historia que inventas, cada descripción, cada diálogo, no están dando forma a un libro... están dando forma al escritor que acabará esculpiendo una gran obra.

¡Ánimo!

miércoles, 4 de junio de 2014

Quiero ser escritor


“–¡Mamá, quiero ser escritor! –exclamó el niño entre lágrimas con su cuento preferido roto entre sus manos.

La madre nunca supo qué contestarle. El padre jamás hizo caso a sus palabras. Su hermano se limitó a reírse de él. Nadie sabe cómo lo consiguió, pero años después, frente a su familia, con un libro suyo en su mano, se abstuvo de comentar nada y solamente sonrió.”

¿Os recuerda a alguien está situación? A mi mucho. Pero yo no quisiera que nadie viviese esa misma situación donde nadie parece confiar en nosotros ni sabe cómo orientarnos. Aunque no está en mis manos, tampoco que nadie se desanime. Escribir una novela –o incluso dos–, para una persona que le gusta escribir y goza de algo de imaginación puede considerarse más o menos sencillo. Hacerlo de una forma profesional y lograr que el mundo editorial nos haga un mínimo de caso, no es tan fácil.

Podemos gozar de la mayor de las confianzas. También de la mejor de las motivaciones. Incluso es posible que dispongas de una historia memorable. O en verdad escribir sea una pasión para ti. Sin embargo, si quieres que muchas personas lean tu obra, es muy probable que esto no sea suficiente. Yo propongo añadir tres ingredientes a esta receta: Esfuerzo, paciencia y humildad. Esta última es la que considero más necesaria. Porque humildad no quiere decir que seamos inseguros o que no tengamos confianza en nosotros mismos; humildad quiere decir que somos conscientes de nuestras propias limitaciones y de que es muy posible que nos falte mucho por aprender. Sin duda un detalle importante que nos ayudará a escuchar y con ello a crecer y a desarrollarnos en algo que nos apasiona, bajo la confianza, la motivación, el esfuerzo y la paciencia.

En fin, con tan buenos instrumentos, la melodía me suena a éxito. ¿Buscamos el tuyo?

jueves, 6 de marzo de 2014

¿Está cambiando el mundo literario?


¿Es posible? En realidad todo de este mundo cambia, ¿por qué no lo va a hacer el mundo literario?

Es cierto que está llegando un momento dónde parece que nadie sabe muy bien cuál es el camino más apropiado para que un escritor conecte con el lector. Las editoriales, las agencias, la co-edición, la autoedición, las grandes plataformas del ciberespacio.

Un escritor novel te escribe y te cuenta que ha logrado que una editorial apueste por su trabajo. Otros te dicen que llevan años intentándolo y no es posible. Un nuevo escritor te cuenta que las agencias le ayudaron, que sin ellos hubiese sido imposible. Otros te dicen que las agencias no le hacen caso. Otros que consiguieron que una agencia les hiciese caso, después de tanto mendigar una oportunidad, firmaron un contrato con ellos, han pasado los años y no han hecho nada por él. Lo más mínimo. Nada que no pudieran haber hecho ellos mismos. También llega quien te cuenta que su agencia de toda la vida, ya no lo quiere.

Surge la idea de la co-edición o la auto publicación. Algún escritor lo ha logrado por ese canal. La inmensa mayoría solo han realizado un esfuerzo enorme para acabar desistiendo. Entonces surge la idea de Internet, de las grandes plataformas que permiten publicar cualquier cosa. Existen muchos escritores que no les fue nada bien. Escuchas muchas voces que les funciona bien. Otras incluso han conseguido llamar la atención del mundo literario por este canal y agentes y editores les persiguen. ¡Qué paradoja!

Lo lógico es buscar puntos de referencias, patrones que te puedan ayudar, pero ante tal caos de información, te sientes desorientado. Yo también. Lo reconozco. La criba es enorme y despiadada. La mayoría, desalentados, abandonan. Nadie está a salvo de esto. El mundo literario tradicional, su forma de discriminar autores, su silencio, es muy cruel. No te ofrecen la información necesaria para saber cuál es el problema de tus obras. No sabes si es su contenido, su calidad, su ritmo, tu curriculum, no lo sabes. La mayoría de escritores noveles piensan que no le dan oportunidad porque no tienen un nombre. Lo que más me duele es escuchar a los escritores que acaban creyendo que es porque sus obras no valen nada. Tampoco ellos como narradores. Ni su sueño.

En definitiva, no lo sabemos. Sin embargo, lo que me dice mi lógica es que hay que intentarlo. Muchos juegan a la lotería y nunca les toca. ¿Por qué siguen jugando si sus posibilidades son tan pequeñas? En el mundo literario el azar no es tan determinante. Hay factores que se pueden conocer, trabajar y avanzar. Otros escapan de nuestras manos. Sin embargo, ninguna editorial, ningún agente, tiene la infalible capacidad de asegurar al 100% que tu obra no vale la pena publicarla. Ese poder lo tiene la gente. El lector. Claro que no podemos creernos que somos los mejores, que nuestras obras son impecables. Eso es engañarse. Mejorarla nos ayuda a tener más posibilidades. Pero tampoco podemos decir que nuestras obras no valen nada. Eso cierra todas nuestras posibilidades. Y si escribir y llegar a ver tu libro publicado es tu sueño, entonces lo estás destruyendo.

Hay que intentarlo. Puedes trazar un camino para llegar. Necesitarás grandes dosis de valor, fuerza y paciencia. Ayuda si es posible. Pero al final, si tu interés es saber si tu obra merece la pena ser leída, hasta que la obra no llegue al lector, cualquier opinión que te formes de tu obra en el difícil proceso de publicarla, no es válida. Todos sabemos cuántas grandes obras de la historia fueron rechazadas por agentes y editores; luego admiradas por los lectores. Debemos intentarlo sin generar expectativas desmesuradas y sin olvidar que debemos trabajar nuestras obras para que un día puedan ser amadas.

lunes, 3 de febrero de 2014

¿Es posible publicar mi libro?

Esta es la pregunta que más asiduamente me encuentro entre la gente que me escribe o con los autores con los que me encuentro en la calle. ¿Es posible? Con toda sinceridad, mi respuesta solo es una:

¿Puedo publicar?Puedo asegurar que no depende de las editoriales, tampoco de tu clase social, mucho menos de tu ocupación actual, ni de tu edad, ni de tu formación, ni tampoco del nivel de narrativa que ahora tengas, ni porque no seas famoso o porque no tengas un gran curriculum…, y ni decir de esa mano negra que te persigue. De la única persona de la que depende, es de ti. Depende de tu capacidad de comprender y superar los obstáculos con los que te puedas encontrar. Es muy fácil buscar un motivo por el que decirse: «Es imposible. No puedo. No soy capaz». En cada persona es posible encontrar miles de estrategias que hacen suyas para decir esto, pero al final, el que tú acabes haciendo una obra que interese a una editorial o a varias, el que puedas adquirir los conocimientos necesarios que puedan darle mejor forma a tus obras, o simplemente que tengas la paciencia y perseverancia para esperar el momento apropiado, o que definitivamente aprovechemos los nuevos canales por los que llegar, ¿de quién crees que depende?

Me imagino que voy a encontrar personas que no piensan como yo. Lo respeto. Pero lo que nadie me puede negar es que la única manera de saberlo de verdad, es intentarlo. ¿De verdad tienes la fuerza del ánimo y el valor necesario?

Suerte a todos.