viernes, 10 de febrero de 2017

Vivir del libro, ¿una odisea?


Algunas personas me han preguntado cuánto dinero gano con los libros. Nunca puse demasiada atención en los aspectos económicos. Y ahora descubro que tal vez por eso sigo escribiendo.

La mayoría de los nuevos autores se enfrentan al mundo literario sin ser conscientes de cómo funciona ni qué pueden esperar de él. Desde fuera puede llegar a considerarse que basta tu nombre en la portada de un libro y unas cuantas entrevistas y reseñas para convertirse en una celebridad. Sin desanimar a nadie, no puedo permitir que nadie se suba a un ring, como lo es el literario, para recibir golpes con aspiraciones desmedidas y sin estar preparado. Convertirse en escritor considerándolo una profesión de la que vivir directa y dignamente, datos en mano, es un error. Publicar con la esperanza de hacerse rico o famoso inmediatamente es irrisorio. Abrazarse a la excepción como regla, es una buena receta para conocer la realidad y abandonar el ring en el primer asalto con un perfecto gancho de derechas.

El día de ayer me encontré un artículo sobre la situación literaria y la tendencia hacia la precariedad de los escritores. Es lamentable. O no. No lo sé. Es demasiado subjetivo para que yo me pueda posicionar. El titular decía: "Si usted puede vivir sin escribir, no escriba". Pero si lo analizo en profundidad creo que la frase no es acertada. A menos que reduzca una preciosa actividad, como lo es la creación literaria, únicamente a una retribución económica y vanidosa. Aunque lo puedo entender mejor si hago una valoración de la inercia que sigue el mundo.

Todo autor, novel y no novel, debe ser consciente de los esfuerzos y sacrificios que tendrá que realizar si pretende sacar rédito a sus palabras. Todos tenemos necesidades básicas y facturas que pagar. La escritura requiere dedicación, y mucha. No solo se limita a escribir. También hay un intenso trabajo de estudio, de lectura y de cultivarse. De creación, de crítica y de revisión. No hay duda de que un autor, como en otras muchas profesiones, deberá hacer ingentes esfuerzos y sacrificios para crear sus obras. Y todo ello sin la certeza de si recibirá o no, ingresos por su trabajo.

¿Qué está sucediendo hoy en día a la profesión de escritor?

Hoy en día, la oferta de libros supera ampliamente a la demanda. La piratería. Las nuevas costumbres de entretenimiento. El obsoleto modelo literario. La cultura no está lo suficientemente apoyada por las instituciones públicas. El sector tradicional se encuentra en declive. Un reconocido agente literario hizo cálculos de que deben existir unas 3.000 novelas inéditas circulando hoy en día y que no encontrarán ninguna oportunidad. Yo creo que se quedó corto. Los nuevos talentos lo tienen verdaderamente difícil.

Observemos los datos: Un autónomo en España paga como mínimo 267 euros al mes. Si tiene un contrato del 10% y su libro vale 12 euros (sin iva), tendrá que vender más de 200 ejemplares mensuales solo para cubrir sus gastos de la seguridad social y esto sin contar la retención que sufrirá sobre sus beneficios. Solo para pagar su seguridad social necesitará 3.204 euros anuales, lo que supone más de 2.500 ejemplares. Dato que se opone a la realidad de que hoy en día se considera todo un éxito vender 1.000 o 2.000 ejemplares de un solo libro.

Según un informe de Cedro, la media de ingresos de los autores no supera los 4000 euros anuales. En los últimos 7 años esta cifra ha caído un 30%. En un mercado algo más prolífero como el anglosajón, la Asociación de Escritores Británicos, publicó que en 2014 solo el 11,5% de los autores logró vivir dignamente de su trabajo. En el año 2005 era un 40%. Y si nos vamos a los grandes portales, como Amazon, podemos descubrir que en Estados Unidos, donde se publican más del millón de libros, y se venden más que en otros países, solo 2.500 autores lograron cifras que les permitiera vivir de ello. Es decir, menos del 0,25%.

El salario mínimo en España ronda los 700 euros mensuales. Si le agregamos los impuestos y la cuota de autónomo, una autor tendría vender más de 10.000 ejemplares anuales para alcanzar estos niveles. Es decir, tendría la necesidad de escribir súper-ventas año tras año. A día de hoy, un escritor de ventas medias, y nos sorprenderíamos de los reconocidos nombres de muchos de ellos, no logran esta cifra ni de lejos. Para vivir tienen que compatibilizarlo con otras actividades y empleos. Así que delante de sus manuscritos se encuentran condicionados por el cansancio y la falta de tiempo. Su vida social y familiar coexiste mermada en tiempo y si no llevan cuidado, en calidad.

Pero, ¿conocer la difícil empresa del propósito es alimentar el desaliento? ¿Conocer la dificultad de derrotar al enemigo es asumir la derrota antes del combate? Claro que no. Necesitamos saber sus fortalezas y sus puntos débiles. Sus resistencias y sus vulnerabilidades. Está información es valiosa y no nos niega la posibilidad. Nos dice que estamos obligados a optimizar mucho mejor nuestro tiempo y recursos. Nos cuenta que el ingenio y el talento tendrá que desarrollarse mucho más y en condiciones más adversas. Es un gran reto. Aunque sería una negligencia considerar que puede lograrlo sin torturarse si deja de disfrutar lo que hace.

Cervantes fue recaudador de impuestos y soldado. Kafka, agente de seguros. Y según mi percepción: "Si alguien pretende vivir de la escritura, mejor que no escriba. Pero si ama escribir, entonces que no deje de hacerlo".

Los libros me salvaron de la locura. Literalmente salvaron mi vida. Encontré en ellos un escondite de respuestas que jamás hubiera hallado en otros medios educativos o formas de entretenimiento. Me han permitido conocer en profundidad la historia, a grandes hombres y disfrutar de novelas formidables. Yo no concibo mí día a día sin sentir las páginas de una buena obra entre mis manos. Y creo que sin nuevos talentos, motivados y comprometidos, la literatura entraría en coma terminal.  

3 comentarios:

  1. "Muy de acuerdo, en mi caso, llevo muchos años escribiendo y solo hace un par de años atrás me decidí a tratar de publicar algunas de mis novelas, así, he logrado que al menos dos de ellas: LAS LUCIÉRNAGAS y La otra vida de Martín Alegría ya se están difundiendo en varias plataformas digitales, lo cual me halaga ya que han obtenido buenas críticas, aunque en el aspecto económico no he visto ni un mísero Euro o Dollar, pero como dispongo de una pequeña jubilación y además sigo activo en mi profesión, pese a que ya cumplí los 70 años, puedo seguir escribiendo y dando a conocer mis más de veinte trabajos literarios realizados a lo largo de mi vida" Tito Fabio.

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  2. Totalmente cierto, triste pero cierto ... aunque quedémonos con aquello que pueda generar positividad, la satisfación personal, el darse a conocer, el sentir y el hacer sentir...

    Yo tenía un sueño y al final a mi forma y manera lo cumplí, publique mi historia en papel, "Nudos", y ahora la tengo tambien de forma on line, en una Web propia donde quiero publicar otros contenidos.

    Con esto quiero animar a la gente a darse a conocer a expresar, en mi caso use una plataforma que se llama vendemultimedia.es principalmente por sus bajos precios (75€ me cobraron por www.aidaduque.es) y bueno ya tengo mi rinconcito donde ir publicando mis cositas.

    Abrazo para tod@s.

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  3. Muy cierto, es una gran realidad la que se presenta, poro no hay forma de escapar de ella, solo afrontarla, darnos a conocer es el primer paso, salir de las sombras llevando en paginas mudas toda una historia y dejar libres las palabras incrustadas en la mente despertando el alma del lector.

    No puede afirmar mucho soy novata, pero es la primera pagina de escribir que encuentro y me emociona.


    no puedo decir

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